sábado, 2 de julio de 2022












Visitamos a Tenisca Ramos en su acogedora casita ubicada en el verde Sector Yerbabuena. Oriunda de Choroní, a principios de los noventa llegó a San Pedro de los Altos buscando el clima excelente y ampliar su labor educativa. Desde hace veinte años ha sido parte de la Fundación Centro Conservacionista San Pedro (FUNCESPE).

Tenisca maneja el vetiver en todo su proceso, desde la siembra hasta la comercialización de sus artesanías. De la mano de la artesana del vetiver Maria Isabel Gomes, siendo participante en los talleres ofrecidos a la comunidad, hace diez años aprendió diferentes técnicas, inicialmente con objetos ornamentales y elaborando progresivamente piezas de mayor exigencia.

Comenzó a cultivar vetiver en su parcela para el sostenimiento de sus taludes cuando una amiga le regaló una macolla. Ella separó las sepas y las sembró individualmente en bolsas plásticas reutilizadas, esperó a que se fortalecieran y luego las trasplantó en su terreno, haciéndoles la respectiva “camita” con tierra abonada y regándolas con frecuencia hasta que se fijaron definitivamente al suelo. De esta manera ha logrado reproducir la planta por todo su terreno. Para el mantenimiento del cultivo, la profesora recomienda el corte en las puntas de las hojas para que se fortalezcan y se ensanchen. Tanto la poda como la cosecha las hace en luna menguante y el secado bajo el sol. 

Una vez secas, separa las hojas gruesas de las delgadas, hace manojos y guarda en lugar seco y aireado. Ésta será la materia prima lista para la elaboración de artesanías. Al momento de iniciar una pieza, se hidratan las hojas y con la ayuda de un pequeño paño se limpian y aplanan para definir mejor su forma de cinta.

Tenisca no aplica ningún proceso químico de protección o preservación a la materia prima, sin embargo hace mención al azufre como posible fungicida. Además considera que la hoja de vetiver en su composición bioquímica contiene elementos que le brindan cierta impermeabilidad y por ende, protección natural contra el hongo. En su experiencia personal nos cuenta que tanto para su tapete del baño como los sombreros mojados con agua de mar, le ha bastado con ponerlos al sol para recuperarlos y volver a usarlos, manteniéndolos de buena manera por muchos años.

Su elaboración de artesanía la ha orientado a las piezas utilitarias: sombreros, cestas y tapetes. Usa la técnica del tejido de tiras que luego une a manera de espiral, creando volúmenes con forma cuencos, platos o simplemente planos en el caso de los tapetes o individuales. También ha experimentado la elaboración de hilos y mecates. Valiéndose de su arsenal educativo viene brindando talleres de elaboración de sombreros a grupos exclusivos de dos a cinco participantes. 

Aunque la artesanía del vetiver no es actualmente su actividad económica central y exclusiva, ha sido muy importante por lo que ha representado como valor uso personal y de intercambio, desde el trueke de las piezas por otros bienes y servicios en la comunidad, seguida de los regalos personalizados a amistades y familiares en fechas festivas como cumpleaños y navidad y por supuesto, la venta directa o indirecta a través de las ferias artesanales. Nos contaba algunas anécdotas: “Curiosamente, ayer intercambié dos sombreros por tres pollos”, “compré la lavadora con los ahorros de la venta de artesanía”. Esto nos brinda una idea de lo significativo que puede ser esta actividad para la economía familiar.

Al cultivar la materia prima, sólo se tiene que invertir en hilo acerado y en algún otro insumo que le brinde valor agregado a la pieza como por ejemplo las cintas de colores de los sombreros. Las agujas son herramientas de muy bajo precio y se adquieren sólo una vez.  “Pudiese representar una economía más formal, sobre todo con el boom de los emprendedores que el Estado viene capacitando y abriendo los espacios de comercialización, no he hecho ese ensayo pero sí lo tengo como objetivo.”

Pero el objetivo de mayor alcance de Tenisca es la arteterapia: “el tejer el vetiver me ha servido de terapia, el nivel de abstracción que se logra en este ambiente maravilloso, rodeado de naturaleza, de canto de aves, es de absoluta meditación, me sumerjo tanto en la actividad que me olvido del mundo, es algo mágico.” Es por ello que una de sus proyecciones es la de potenciar sus talleres con esta experiencia holística.

Visitamos a Tenisca Ramos en su acogedora casita ubicada en el verde Sector Yerbabuena. Oriunda de Choroní, a principios de los noventa lleg...